miércoles, 2 de noviembre de 2011

Mecanismo de autoengaño

Mecanismos de autoengaño


Los mecanismos tienen por objeto desviar la atención del problema que preocupa y así evitar el dolor. Los principales son: represión, racionalización, proyección, negación e inversión, automatismo e inatención selectiva. Estos mecanismos no se utilizan al mismo tiempo, pero sí pueden ser puestos en práctica en diferentes momentos para enfrentarse a una misma situación.


Represión. La persona inhibe sus deseos para ser aceptada por los demás.

Racionalización. Se utiliza buscando excusas convincentes para tapar los verdaderos motivos e impulsos. Es un tipo de mentira tan sutil que también se puede hacer creer a los demás.

Proyección. Con ella se vuelcan las emociones hacia otras personas. Se sospecha que el otro es de una manera determinada según lo que se niega de uno mismo.

La negación y la inversión. Implican el rechazo a aceptar las cosas tal y como son. La inversión va más allá de la negación pues se puede pasar de un estado anímico directamente al opuesto.

Automatismo. Se realizan actos sin pensar en ellos para no tener que afrontar unas consecuencias negativas. También se pueden reprimir los sentimientos que acompañan a un hecho determinado. La definición es aislamiento.

Inatención selectiva. Consiste en no ver lo que desagrada. Es un mecanismo de defensa que sirve de respuesta equilibrada a las inquietudes cotidianas. Cuando se convierte en hábito se transforma en negación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario